día 7.
Extensión & Rotación Torácica
Hoy es Domingo y como no apetece trabajar demasiado voy a explicar dos ejercicios sencillos, que implican un mínimo esfuerzo, pero a la vez imprescindibles. El objetivo: la columna dorsal o torácica. Esa vecina del segundo de curvas sinuosas pero que pasa habitualmente desapercibida en nuestros programas de ejercicio a pesar del impacto que un trabajo dirigido a este región puede tener sobre el comportamiento mecánico de numerosas estructuras de la mitad superior del cuerpo. ¿ Qué sucede con esta región?
Hoy es Domingo y como no apetece trabajar demasiado voy a explicar dos ejercicios sencillos, que implican un mínimo esfuerzo, pero a la vez imprescindibles. El objetivo: la columna dorsal o torácica. Esa vecina del segundo de curvas sinuosas pero que pasa habitualmente desapercibida en nuestros programas de ejercicio a pesar del impacto que un trabajo dirigido a este región puede tener sobre el comportamiento mecánico de numerosas estructuras de la mitad superior del cuerpo. ¿ Qué sucede con esta región?
¿Por qué el exceso de curvatura dorsal es un
patrón de comportamiento postural tan común en nuestra sociedad ? Consecuencia
inevitable del envejecimiento –dicen los estudios. Por un lado la línea de gravedad se sitúa anterior a la
columna dorsal y por otro lado, las actividades que se realizan diariamente,
durante interminables horas, implican la colocación de los brazos y cabeza por
delante del tronco; de tal manera que la región dorsal se ve sometida a un
continuo momento de flexión que favorece la acción de la fuerza gravitatoria
causando un deterioro postural que flexiona progresivamente la espalda. Este
encierro en flexión, restringe
también la excelente capacidad de rotación propia de esta región ( función clave en la
locomoción). Cómo
si de un virus contagioso se tratara, los impacto negativos de este
deterioro se expanden hacia el raquis cervical, lumbar y articulación del
hombro; las consecuencias son devastadoras …
Comenzamos tratando de mejorar la extensibilidad
de la columna torácica. Para ello se debe de evitar compensaciones de la región lumbar y
posturas que faciliten dicha sustitución ( Ej. cubito prono). Hablamos de aislar en el mayor grado
posible la extensión de la región dorsal. Toda postura que implique una flexión
de cadera por encima de los 90 grados, implica una flexión lumbar que
automáticamente borra o impide la contribución de la espalda baja al movimiento
de extensión. El concepto se
denomina “diferenciación
lumbo-torácica. Sentado sobre
un cilindro de espuma, con los dedos a los lados de la cabeza;
flexiona la columna dorsal llevando los codos hacia la parte exterior de las rodillas. Inspira, extiende la
columna ( esternón hacia el
techo) y al final del movimiento con la espalda vertical, empuja los codos
hacia atrás activando la inclinación posterior y rotación externa de las escápulas
(trata de evitar la elevación de los hombros). Mantienes un segundo, expiras y
regresas al punto de partida. Con un cierre tan pronunciado tronco-extremidades
la columna lumbar se resigna a mirar como su socia de arriba se encarga
prácticamente de todo el trabajo. Realiza una serie de 10 repeticiones y quizás
comiences a escuchar por primera vez a tu columna dorsal.
El tema de la columna torácica lo trataremos extensamente en mi
formación sobre cervical y hombro del día 14 de septiembre en Barcelona. Las plazas comienzan a completarse por lo que te aconsejo que
no lo dejes para última hora …


1 comentario:
Hector: y para los que vivimos lejos y lamentablemente no vamos a poder asistir, tenes pensado hacer algo a distancia???.
Saludos
Melisa
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